Casi todo el riesgo de una renta se decide antes de firmar. Esto es lo que enfrenta un propietario en CDMX cuando algo sale mal.
Uno de cada cierto número de arrendadores en la Ciudad de México enfrenta algún tipo de incumplimiento. Sin un contrato bien hecho ni un plan de acción, cada mes de impago se vuelve un mes de incertidumbre.
Descargados de internet, sin las cláusulas que realmente te protegen si algo sale mal.
No saber a quién llamar ni qué pasos seguir cuando el inquilino deja de responder.
Honorarios que se disparan sin un tope claro, casi siempre más caros que prevenir.
Una mala experiencia y el inmueble se queda vacío por meses, "hasta encontrar al inquilino perfecto".